La evolución humana: inteligencia artificial amplificando nuestras capacidades

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¿Alguna vez has pensado si ya eres un cyborg?

¿Eres tú solo o tú complementado con la tecnología?

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Cuando hablamos de cyborgs la gente se imagina a humanos con componentes robóticos y chips integrando y envolviendo su cuerpo. Sin embargo, es posible que la transformación de los humanos a cyborgs se fundamente sobretodo en nuestra unión a sistemas de inteligencia artificial, así como nuestro cerebro conectándose a Internet a través de la Nube.

Vivimos en un tiempo apasionante y no nos damos cuenta de lo mucho que está evolucionando la sociedad. Nos es difícil percibir los constantes cambios en las actividades que realizamos. Oímos hablar de robots, automatización o Inteligencia Artificial como una nueva oleada de retos que están por venir, y poca gente entiende el escenario completo, en qué estado estamos y las oportunidades de futuro que nos van a traer todo lo anterior.

Desde finales del siglo XX, hemos acercado tanto la tecnología a los individuos, que tenemos que entender que ya forma parte integral del ser humano. Así que sí, en parte podríamos argumentar que ya somos cyborgs.

Emparejando a humanos y a máquinas

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En este artículo, queremos acercaros varios mensajes relacionados con estas ideas. En nuestro caminar por el nuevo Mundo Digital, nos encontramos en la entrada de una nueva Era en la historia. Una época en la que el ser humano va a colaborar e incluso integrarse con Seres Artificiales. Un mundo en el que las barreras entre lo biológico y lo artificial, o lo físico y lo virtual, comienzan a difuminarse.

Os vamos a contar muchas de las ideas que podéis ver, entre otras, en la conferencia de Maurice Conti en Ted: “The incredible inventions of intuitive“. Maurice es un diseñador, futurista e innovador que trabajo con start-ups, empresas tecnológicas, agencias gubernamentales, artistas y grandes corporaciones para explorar aquello que nos impactará en el futuro, así como en diseñar soluciones para llegar allí. Conti es además el Director de Applied Research & Innovation en Autodesk.

De herramientas pasivas a generativas

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Muchas épocas o eras del ser humano han venido definidas por las herramientas que hemos usado o los descubrimientos que han hecho cambiar nuestro entorno y nuestra organización: la prehistoria, la era de la agricultura o la era industrial son claros ejemplos. Para entender nuestra evolución, debemos entender nuestro camino en el invento y uso de herramientas.

Hasta hora, las herramientas que creábamos hacían lo que les decíamos, lo que queríamos o aquello para lo que habían sido programadas. Estábamos limitados a lo que se nos ocurría implantar o diseñar en las herramientas.

Un martillo sirve para clavar un clavo, ¿no?. También podemos usarlo para romper un cristal. Pero lo que no hace un martillo es modificar por él mismo su diseño para hacer otra función fuera de su alcance inicial. Tampoco nos puede proponer qué otros usos se le han ocurrido hacer.

En la era en la que estamos entrando sin embargo, las herramientas o productos que diseñamos podrán hacer, de algún modo, esas “auto-evoluciones” que nos suenan a película de ciencia ficción.

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Generative Design o Diseño generativo se refiere a una forma de enfocar cómo los sistemas computaciones pueden resolver un problema o dar con un diseño óptimo por sí solos. La idea es que un sistema computacional explora el espacio de diseño posible en base a unos objetivos y restricciones, prueba distintas combinaciones y se queda con el mejor resultado.

Es decir, la máquina encuentra el mejor diseño que resuelve un problema, sin ninguna indicación especial, empezando desde cero.

Os ponemos dos vídeos que explican esta idea de forma visual:

Es curioso que este proceso de búsqueda de diseños generativos funciona de forma similar a la evolución… Pero de eso hablaremos en otro artículo. Por si alguien está más interesado en este tema, que sepáis que el otro enfoque a este tipo de métodos es la optimización topológica. En cualquier caso son enfoques no excluyentes.

De herramientas generativas a intuitivas

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La idea de productos que son capaces de auto-diseñarse es realmente apasionante. Pero no nos quedamos ahí, vamos a dar una vuelta de tuerca más. El siguiente paso a la exploración generativa es el desarrollo intuitivo. Veamos qué es esta idea.

Pensad que incluso sistemas que ahora nos parecen muy avanzados, como Siri, son herramientas pasivas. Siri responde a nuestras preguntas, pero de una forma reactiva y en unos límites muy definidos. Siri es capaz de dar respuestas semi-inteligentes e incluso aprender (de algún modo) en base a las preguntas que vamos haciendo. Pero Siri evoluciona sólo a través de la programación de un ser humano.

Profundizando un poco más en el estado en que inventamos, diseñamos o evolucionamos nuestras creaciones (y como habéis visto con el ejemplo de Siri no sólo físicas), podemos llegar a la conclusión de que lo que creamos suele tener implícito que nuestras intenciones se plasmen en el objeto. Es como si creásemos herramientas pensando en cómo lo que hacemos manualmente puede ser sustituido por ellas. Incluso un ratón de PC refleja los movimientos de nuestra mano. Un volante de coche se parece a nuestras indicaciones de girar. Un tenedor se asemeja al acto de coger la comida.

Hasta ahora no nos habíamos planteado en profundidad que se pueden diseñar productos yendo mucho más allá, usando la intuición.

Productos basados en Inteligencia Artificial

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Llegados a este punto, vamos a asumir que las herramientas que hagamos sean sistemas de Inteligencia Artificial o al menos que los posean. Y es que para conseguir diseños creados a partir de desarrollos intuitivos, es algo necesario.

Hemos hecho grandes avances en IA en los últimos años, pero normalmente buscamos que resuelvan un problema concreto. Hemos estado creando IA como una herramienta que nos ayude a automatizar procesos, o resolver problemas complejos. No nos culpemos, ya hemos visto que la evolución humana está acompañada de cómo inventamos nuevas herramientas.

Además, los avances en IA que estamos creando vienen a necesitar empezar de cero cada vez que se les plantea un problema nuevo. Ya lo dijimos en este artículo; los sistemas de aprendizaje artificial necesitan mejorar la memoria, cómo aprenden información y cómo estructuran experiencias e ideas.

Incluso cuando hemos empezado a plantear el concepto de Generative Design, los sistemas inteligentes que los usan necesitan empezar de cero cada vez que exploran un problema o un nuevo diseño. Esto no es efectivo.

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Los expertos en IA se dieron cuenta de esta situación hace tiempo. La inteligencia es una suma difusa de muchas capacidades y sólo estamos rascando algunas de ellas. De entre todas, en relación a desarrollar IAs que sean capaces de razonar y tomar decisiones en base a la experiencia, se fijaron en unas habilidades clave que tienen los animales inteligentes, incluidos los humanos:

  • Atención al entorno
  • Análisis causa-efecto
  • Almacenamiento (memoria)
  • Creación de patrones

Los sistemas actuales aún no aprenden de verdad. Todo ese ciclo de arriba y esa capacidad de aprender en base a la experiencia real es lo que se persigue en el desarrollo actual de IA. Completar todo lo anterior desemboca en tener inteligencia intuitiva. Los humanos usamos la inteligencia de forma inconsciente. Casi nunca resolvemos problemas mediante un razonamiento severo, sino que más bien se toman decisiones en base a experiencia previas indeterminadas.

Una vez desarrollemos sistemas que de verdad razonen, a alto nivel, aprendan en base a la experiencia (no de una actividad concreta sino en general) y sean capaces de aplicar la intuición para diseñar, crearemos máquinas que nos ayuden a diseñar máquinas.

Google DeepMind. Usando la intuición para resolver problemas

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El año pasado la IA de Google DeepMind venció al Go a un campeón mundialY ha seguido ganando desde entonces.

El Go es un juego que tiene más movimientos posibles que átomos en el universo. Explorar todas las posibilidades de juego, como hace una IA en ajedrez, es inviable. Así que Google comenzó a desarrollar la intuición. Ni siquiera los desarrolladores de esta IA saben porqué DeepMind toma algunas decisiones, ya que las toma con cierta intuición propia. Es el comienzo de los avances que mencionábamos más arriba.

En el tiempo de una vida humana, los ordenadores han pasado de aprender a hacer cálculos básicos a vencer en el juego de mayor complejidad estratégica que haya creado el ser humano. Y esto último se ha conseguido gracias a comportamientos intuitivos, no analizando todas las posibilidades de decisión.

Estamos viendo que la inteligencia no puede basarse en usar únicamente la lógica y ejecutar tareas de forma efectiva. La inteligencia requiere instintos, intuición, tomar decisiones que a veces no se han analizado. Y estamos mejorando este tipo de inteligencia artificial muy rápido a través de sistemas de aprendizaje profundo (deep learning).

El mayor potencial de todo esto es crear un sistema artificial que nos ayude a resolver un problema que no se haya resuelto antes. Por ejemplo, a la hora de encontrar soluciones frente al cambio climático, donde existe tanta complejidad de sistemas caóticos a nivel planetario, necesitamos la ayuda de máquinas que sean capaces de encontrar patrones donde la mente humana no es capaz.

Tecnología amplificando nuestras habilidades cognitivas

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Ya no estamos solos, convivimos en un mundo conectado y con sistemas computacionales y robots junto a nosotros. ¿No ves los robots junto a ti? Eso es porque la mayoría de los robots no son físicos, sino virtuales. La mayoría de los robots están escondidos debajo de los servicios digitales que usas cada día. Y están creciendo en número y capacidades.

Podemos diseñar e imaginar cosas que están fuera de nuestro alcance como especie, gracias a la ayuda de la Inteligencia Artificial. Por eso, se dice que estamos entrando en una nueva era, la que a mí me gusta llamar Era del Transhumanismo (ya que no existe traducción directa de Era of Human Augmentation).

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Estamos ya entrando en un mundo en el que un ingeniero no resuelve sin más un problema, sino que se va a “sentar” con una Inteligencia Artificial y le va a decir “vamos a resolver este problema que tengo aquí”. Y al igual que haría con otro compañero humano, mantendrá una conversación con su compañero virtual y juntos explorarán cómo resolver la situación.

Existe el miedo de que las máquinas quiten el trabajo a los humanos. Y como hemos explicado muchas veces en esta página, esto será así en ciertos sectores y en algunos trabajos. Pero más interesante es pensar en lo positivo y no en lo negativo. Humanos y robots, trabajando juntos y colaborando en distintas actividades que van a mejorarse mutuamente. De hecho, Inteligencias Artificiales de alto nivel junto a humanos expertos, comenzarán pronto a dirigir y orquestar las actividades de otras IAs y de otros humanos. Lo interesante es buscar desde ya, desde el nacimiento de esta nueva era, aquellas oportunidades que sólo podamos conseguir al colaborar IAs y humanos juntos.

Nuestros cerebros aumentados con Inteligencia Artificial

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Otro camino del transhumanismo formula lo siguiente:

Si la inteligencia artificial va a superar a la humana en algunos campos, lo más lógico será integrarla en nosotros para que seamos más inteligentes.

Esta idea, defendida entre otros por Elon Musk, se ha explorado mucho por filósofos, matemáticos, investigadores e incluso por la ciencia ficción. Como especie altamente adaptativa que somos, parece lógico aprovecharse de aquellas herramientas que nos aporten mejoras en nuestra vida. Una vez que la IA sea suficientemente avanzada, probablemente la integremos directamente en nuestros cerebros para mejorar nuestras capacidades.

El proyecto Neuralink de Elon Musk, toma este sentido:

Por cierto, hay vacantes abiertas:

Microfabrication Engineer (MEMS & Sensors)
Mechatronics Engineer
Polymer Scientist
Medical Device Engineer
Electrochemist
Analog & Mixed-signal Engineer
Software Engineer, Embedded Systems & Firmware
Software Engineer, Infrastructure & Tooling
Biomedical Engineer
Hardware Systems Integration Engineer
In-vitro Electrophysiologist
In-vivo Electrophysiologist
Lab Technician
Microelectronics Packaging Engineer
Principal Scientist, Advanced Interfaces
Senior Scientist, Brain-Machine Interfacing
Senior Scientist, Neuroscience
Senior Technician for Immunohistochemistry
Software Engineer, Medical Imaging

Un sistema nervioso para máquinas

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Los seres vivos tenemos algo maravilloso que ha sido desarrollado durante millones de años de evolución: el sistema nervioso. Se trata de un complejísimo sistema que nos permite relacionar nuestra percepción del entorno con nuestro centro de procesado de información (cerebro) y éste a su vez con nuestros órganos o componentes funcionales.

Nuestras máquinas actuales tienen un sistema tan primigenio en este aspecto que un gusano parece una deidad comparado con ellas. En las próximas décadas se va a avanzar mucho en este campo. Y si os interesa la biología, la medicina y la tecnología, os proponemos desde Puentes Digitales estudiar neurociencia enfocada hacia sistemas nerviosos artificiales.

Cuando creemos estos sistemas nerviosos para máquinas, en paralelo habremos avanzado mucho en el IoT o Internet de las Cosas. Los objetos cotidianos, no necesariamente máquinas, podrán dar información valiosa de su entorno y de ellos mismos. Cada pared y esquina de un edificio podrá informar de sus condiciones y de cómo los humanos se mueven en su interior. Un juguete podrá informar cómo juegan los niños con él y si se sienten felices cuando habla con ellos. Un neumático podrá informar al coche de lo que va “tocando” en el asfalto en cada centímetro, y a su vez el coche informará a los otros coches, semáforos e infraestructuras de todo lo relevante en su actividad.

Un nuevo paradigma en la creación de productos

¿Y si podemos pasar de?:

Hacer que la gente quiera comprar productos

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Hacer productos que la gente quiera comprar

Y no nos referimos a una nueva forma de hacer publicidad. Estamos hablando de plantear este paradigma desde el inicio del diseño, desde la conceptualización de un producto. ¿Y si todos nuestros productos tuviesen sistemas nerviosos además de Inteligencia Artificial? Cuando comercializo un abrigo, éste podrá analizar cuándo es usado por el comprador, en qué tipos de situaciones o entornos es más utilizada, con qué climas exactamente, cuáles son las emociones del usuario cuando abre el armario y elige ese abrigo y no otro, en qué lugar de la vivienda se guarda…

Cuando todos los objetos que usamos tengan chips, sensores y sistemas nerviosos, viviremos en un mundo de inconmensurable información embebida en nuestra existencia más completa.

Los objetos o productos podrán entender mejor su entorno y su actividad real. Podrán de hecho auto-analizar su desempeño, su performance. El abrigo podrá recomendarnos cambios en su diseño o, ¿por qué no? re-diseñarse a sí mismo.

En el vídeo del inicio se nos muestra cómo colocan muchos sensores a la estructura de un chasis de un coche, lo ponen a rodar y registran las deformaciones de la estructura durante su actividad. Esa información es volcada a un sistema de diseño generativo, que define un nuevo chasis el cual se adapta a las solicitaciones reales del chasis, no a lo que un ingeniero define mediante un análisis estructural.

La Era del transhumanismo empieza por nuestra colaboración con la IA

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En los próximos 20 años, van a cambiar más cosas que en los 2000 años pasados.

Cuando se habla de transhumanismo normalmente se habla de modificaciones en el ser humano: hacer humanos cyborgs, o con mejoras como en Ghost in the Shell. Por supuesto, esto es algo muy probable en nuestro futuro, pero antes que aquello vamos a pasar por una época en la que vamos a colaborar con robots. Y vamos a hacerlo de tal manera que nuestras capacidades normales van a ser aumentadas por otras inteligencias artificiales. Tendremos que entender que el ser humano ya no es un ser biológicamente aislado, sino que su conocimiento y sus capacidades vienen determinadas por él y por otros programas, robots o inteligencias artificiales que lo complementan.

Ya tenemos móviles, que son en esencia capacitadores de nuestro día a día. Internet es más que una herramienta, es el inicio de una mente colectiva sin límites. Estamos comenzando a traspasar las barreras de lo biológico.

El futuro es digital y debemos abrazarlo con entusiasmo.

El futuro es una sinergia entre naturaleza, tecnología y humanos. Debemos impulsarlo.

 


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Javier Buhigas

 

3 comentarios en “La evolución humana: inteligencia artificial amplificando nuestras capacidades

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