FOUNDATION29, la startup española de Inteligencia Artificial en el sector salud

Puentes Digitales ha tenido el placer de entrevistar a Aitor Larrabe Errasti y a Julián Isla, Co-fundadores y patrones de la asociación sin ánimo de lucro FOUNDATION29, especializada en inteligencia artificial aplicada en la intersección entre tecnología y salud y desde la perspectiva de la persona.

Digitalizando el sector salud

¿Cuales fueron los inicios de la Fundación, como surgió la idea?

(Julián) Yo había estado trabajando con grupos de pacientes, concretamente con la Fundación Síndrome de Dravet y la Federación Europea Síndrome de Dravet, ya que tengo un hijo con esta enfermedad. Cuando tienes que trabajar con un grupo de pacientes específico te das cuenta realmente del trabajo que puedes hacer si te implicas un poco, puedes llegar a más personas. Y es aquí donde Aitor se dio cuenta de la necesidad vital de llegar un poco más lejos y me propuso crear Fundación 29. Esa fue la génesis del proyecto.

¿Qué significado tiene el número 29?

(Aitor) Porque el último día de febrero es el día de las enfermedades raras. Aunque para nosotros los pacientes de este tipo de enfermedades lejos de ser raros, son especiales, al igual que el 29 de febrero es un día especial, que sólo se da cada 4 años.

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 ¿Qué objetivos os marcasteis inicialmente?

(Julián) Buscábamos ser una plataforma que ayudase a los profesionales en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, especialmente enfermedades raras que tienen una media para su diagnosis de 5 años.

Para poder avanzar en esto y en cualquier otra cosa en la vida tienes que ser muy enfocado. Esto nos ha dado cosas buenas, pero también nos ha puesto retos, porque siempre surgen alrededor de lo que estamos haciendo cosas muy interesantes, a las que a veces hemos tenido que renunciar.

(Aitor) Podemos decir que inicialmente nuestro objetivo era digitalizar los datos de las personas afectadas respecto a su salud, pero el proyecto inicial ha evolucionado mucho y sigue evolucionando cada día, especialmente gracias a Julián, que aglutina la parte tecnológica por Microsoft, la parte regulatoria, al ser el representante de pacientes de la Agencia Europea del Medicamento, y la parte de pacientes, ya que él no solamente conoce las enfermedades raras conceptualmente, sino que tiene un paciente en casa. Así que su punto de vista nos aporta mucha más sensibilidad y nos hace entender cómo son las cosas en realidad. Julián se convirtió en un superhéroe cuando nació Sergio hace 10 años. ¡Su hijo fue como la araña que picó a Spiderman, y ahora tiene superpoderes!

«Creemos que hay que preparar a las máquinas para que la Inteligencia Artificial funcione»

Hay tantas cosas que se pueden hacer y que nadie está haciendo y qué son tan importantes para las personas…. Con respecto a los objetivos de la Fundación, no empezamos con una cosa muy concreta. Al principio no teníamos claro lo que buscábamos, pero ahora ya lo tenemos más claro, y creemos que hay que preparar a las máquinas para que la Inteligencia Artificial funcione, porque creemos que realmente la Inteligencia Artificial va a cambiar la forma en la que se haga medicina y cómo se aborden los problemas de salud. Pero este ha sido un objetivo que poco a poco hemos ido madurando durante el camino y ahora ya tenemos dos productos muy concretos. El objetivo a largo plazo posiblemente sea hacer un grafo de la humanidad, representar a las personas como vectores en “n” dimensiones para que les ayudemos a entender cómo gestionar mejor su salud. Este es un objetivo absolutamente soñador y absolutamente ambicioso y loco.

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¿Empezasteis muchas personas en la Fundación? ¿Cuántos sois ahora?

(Julian) Empezamos los dos, pero sabíamos que era muy importante rodearse de personas que tuvieran las perspectivas correctas y que nos ayudarán, por eso lo primero que hicimos fue crear el Patronato. En el Patronato hay personas que vienen del mundo de la salud, del mundo de la tecnología, del mundo del derecho, y esto nos ayudó mucho a organizar algo que esté realmente bien.

El siguiente reto fue la financiación, pues para hacer cosas hace falta dinero y si no tienes nada que ofrecer es difícil conseguirlo, así que nuestro foco inicial fue crear un producto. Y eso es lo que hicimos, desde el principio nos juntamos con partners que nos aportaban valor y pensaban que nosotros también podíamos aportarles valor a ellos.

Hablando de estas colaboraciones, la 1ª organización con la que trabajamos fue la Asociación de distrofia muscular de Holanda. Las personas responsables de la Asociación entendían el valor de lo que podíamos hacer y les gustaba lo que ofrecíamos, aunque fuese en forma de promesa porque todavía no teníamos nada.

«Un 6% de la población puede tener una enfermedad rara, el 75% normalmente son niños y hay unas 7,000 enfermedades registradas, pero que pueden ser 11,000 en realidad»

Los productos digitales de FOUNDATION29

Y esos productos de los que habláis que ya tenéis, ¿nos puedes hablar un poquito de ellos?

Al principio en la primera lista de la 1ª reunión con el Patronato recogimos del orden de 60 productos con las ideas que surgieron. Ahora hemos conseguido hacer un esfuerzo de reducción dejándolo sólo en dos.

DX29

Nuestro producto principal es un servicio que ya tenemos funcionando. Se llama Dx29, y es una herramienta que permite ayudar a los médicos a encontrar un diagnóstico. DX29 ayuda al médico que no es especialista a acotar el diagnóstico dentro de las 7000 enfermedades raras que existen. Dx29 le ayuda a reducir muchísimo la lista, de cara a encontrar un diagnóstico más rápido.

El reto en diagnóstico es claro: hay un 6% de la población que puede tener una enfermedad rara, el 75% normalmente son niños y hay unas 7000 enfermedades registradas, pero se cree que pueden ser 11000 en realidad. Cada persona es diferente y la enfermedad no debuta siempre de la misma forma, por ello el diagnóstico se produce al cabo de, en promedio, 5 años, y es necesario visitar de media a 7 especialistas. Es una odisea terrible para el que lo ha vivido, así que ese es nuestro principal foco a corto plazo, acortar el plazo del diagnóstico.

La forma en la que funciona DX29 es introduciendo la información genética del paciente. Ésta se compara con toda la información médica publicada en el mundo y el resultado es una lista corta de posibles enfermedades junto con los síntomas de cada una de ellas. Con esta lista de síntomas asociada a enfermedades, el médico puede chequear si efectivamente su paciente tiene determinados síntomas o no.

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Plataforma de datos

El otro producto es nuestra plataforma de datos. La idea es hacer lo que comentaba Aitor antes sobre el grafo de la humanidad. Es una plataforma donde se va guardando la información sanitaria de las personas. Es un compendio de ciencias de la salud de la humanidad y hemos empezado con la patología de la distrofia muscular, con la idea de que pueda ser expandible otras enfermedades. La idea es que esta información sirva de base para generar servicios encima de esos datos.

Aquí lo que lo que hacemos es recoger datos trabajando con asociaciones de pacientes en función del objetivo que tengan, de forma que puedan utilizar información médica bien ordenada para lo que ellos quieren: hacer estudios, colaborar de alguna forma con un tratamiento, etc. Nosotros no nos metemos en eso, solo les damos la capacidad de hacerlo.

Cada enfermedad lógicamente pone su atención en diferentes aspectos de la salud. No es lo mismo una epilepsia que otra enfermedad. Lo que hacemos es una serie de ajustes para que los datos de una enfermedad queden registrados y se identifiquen de forma distinta a los que se usan para la distrofia muscular, por ejemplo. Actualmente para este segundo producto estamos trabajando con la asociación de San Filippo y la asociación de distrofia muscular Duchenne.

Y a partir de ahí pueden surgir muchos proyectos porque lo que pasa es que cuando empiezas a tener los datos surgen un montón de oportunidades para construir por encima. Por ejemplo, en la asociación de distrofia muscular nos dijeron que lo más útil para ellos sería tener un bot al que preguntarle dónde encontrar una silla de ruedas para que su hijo no tengas escaras. Muchas veces lo importante es entender realmente lo que pasa con la enfermedad, porque cada enfermedad tiene unas prioridades distintas.

Otra de las cosas que yo creo que nos caracteriza como Fundación es que estamos muy pegados a la realidad, y a pesar de tener trabajos en multinacionales, la empatía es una característica general de todos. Entendemos la realidad y si lo que necesitan las familias es dónde encontrar una cuchara especial para darle una papilla a un niño que no puede comer, prestamos atención a eso y no decimos que no. Nosotros no queremos ganar un premio Nobel, queremos ayudar, estamos aquí para ayudar.

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La falta de digitalización en la medicina

¿Hay muchos datos médicos publicados?

Yo que vengo del mundo de la ingeniería estoy acostumbrado a manejar datos depurados y bien estructurados. En cuanto te acercas al mundo de la medicina se te ponen los pelos de punta al darte cuenta de lo poco estructurado que están los datos de salud. Hay especialidades médicas, como la genética, que están altamente protocolizadas, porque es una rama muy moderna comparado con el resto de la medicina, pero el 95% de la medicina se hace de forma artesana y manual. De hecho, sólo tienes que ir a la consulta de un médico, ¿usa el ordenador para hacer una búsqueda de síntomas? Al ver trabajar a un médico te preguntas si tiene un registro de datos para consultar o su diagnosis se basa en su experiencia, o en lo que le ha enseñado el adjunto cuando estaba haciendo la residencia. Realmente no es una disciplina en la que los protocolos y las guías, aunque parezca mentira, estén muy utilizadas; depende mucho del juicio clínico personal.

«En cuanto te acercas al mundo de la medicina se te ponen los pelos de punta al darte cuenta de lo poco estructurado que están los datos de salud»

Esto que comentamos para enfermedades raras aplica en más ámbitos. La experiencia que tengas al ir al médico va a ser diferente en función del médico que te asista, porque depende de su experiencia, de su juicio médico y del tiempo que tenga o el interés que le ponga. Por eso decimos que es una disciplina muy manual para lo que estamos acostumbrados a otras disciplinas, como la ingeniería. Las operaciones sí están más protocolizadas. Por ejemplo, en una operación de menisco lo que va a hacer el traumatólogo que te opere en un hospital va a ser muy parecido a cualquier otro. Sin embargo, si hablamos de medicina general, y más cuando se trata de diagnóstico, es todo demasiado aleatorio. Quizás sea bueno para algunas cosas, porque de alguna forma hace que la medicina sea más humana y dependiente de los humanos, pero por otro lado la rapidez, la precisión y la reproducibilidad del proceso es cuestionable.

¿Son públicos los datos médicos?

Otro aspecto curioso es que los médicos funcionan publicando información, así que hacemos una comparación con toda la información médica de la que podemos disponer, ya que ese conocimiento está a disposición de todos.

la Fundación ha hecho una cosa muy sencilla, que es entender cuál es el iter de un paciente con enfermedad rara, ver qué pasa en la realidad cuando se necesita un diagnóstico y darse cuenta de que hay un vacío entre la persona que se ocupa del diagnóstico genético (está sentado delante de un secuenciador y un ordenador haciendo crucecitas, pero  no está viendo al paciente) y el médico, que está viendo al paciente cara cara pero muchas veces no sabe de secuenciación de última generación o de genética. Lo que hemos hecho ha sido ayudar a quitar esa complejidad y permitir a los médicos hacer lo que saben mejor, qué es tener la empatía con el paciente y entender qué está pasando a nivel de síntomas. Pero si no les guiamos sería un esfuerzo inútil y lo que estamos haciendo con DX29 es ayudarlos, guiarlos.

Nuestra misión es agitar un poco la sociedad, el mundo médico y el de la ciencia. Es el gran ejemplo de que algo hemos hecho mal, cuando hay una industria que se dedica a las publicaciones de información, sin importar la repercusión de las mismas, tanto que yo, para acceder a un paper de la enfermedad de mi hijo, tengo que pagar. Además, muchas veces estas publicaciones se han hecho gracias al dinero que los gobiernos han dado a los investigadores, así que no hay razón para tener que pagar para acceder a la información. Está claro entonces que algo hemos hecho mal. Cuando tienes una industria intermediaria que son los publicadores que ganan dinero básicamente por ser intermediarios, algo has hecho mal.

Nosotros, que nos ocupamos de las enfermedades raras, tenemos cierta suerte, ya que la información está ahí, somos raros en el mundo de la medicina, venimos de un mundo más colaborativo porque somos pocos y donde la información se tiende a compartir. Pero eso no es lo normal. Otro ejemplo es cuando necesitas información recogida en grandes bases de datos médicas, pues para acceder a ella también se tiene que pagar. Nuestra misión también como fundación es mostrar que esa realidad no puede existir. Ejemplos concretos son el ADN o los datos médicos de los ciudadanos; son datos de nuestra sociedad, pero en cuanto hay un uso comercial de ellos como ciudadanos, deberíamos levantarnos y protestar.

Parte de la misión que hacemos en nuestra plataforma de datos es dar a los ciudadanos la oportunidad de que esos datos se expongan de una forma controlada, de forma segura y que valgan para el bien común, no solamente para bienes reducidos y en cierta medida aislados, y que puedan favorecer a unos pocos en lugar de una mayoría.

La propia puesta en marcha de la Fundación y la actividad es en sí un trabajo jornada completa, ¿cómo podemos montar algo así sin querer ganar dinero?, ¿cómo podemos ponerlo en marcha? Te encuentras trabas en la parte legal. Deberíamos organizarnos mejor para conseguir las cosas que queremos y eso también efectivamente es parte de las fundaciones, demostrar que podemos sentarnos y quejarnos o podemos hacer cosas al respecto con total respeto a las instituciones y a las personas, pero avanzar y no estar de brazos cruzados diciendo que esto no funciona sin dar ninguna solución. Y dentro del marco que ha contado Julián, muchas cosas son privadas y hay que pagar por ellas, pero otras son públicas y son las que capturamos para desarrollar nuestro producto, sobre los datos que están publicados.

“Los datos que los ciudadanos quieran que sean públicos, deben de ser públicos”

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¿Cómo de sencillo ha sido recopilar la información? imagino que muchos de los datos no son tan accesibles o incluso que no todo lo que puedas encontrar es suficientemente homogéneo como para poder trabajar sobre ello.

(Julián) Bueno es un trabajo en marcha, desde luego no es sencillo. Antes decía que una aspiración es que los datos sean públicos, pero me gustaría matizar: los datos que los ciudadanos quieran que sean públicos, deben de ser públicos. Hay que darle al ciudadano la oportunidad de que decida. Esta es una premisa básica, pero encima los europeos, gracias a la GDPR, tenemos las herramientas para cumplirla. Y no es sencillo por varias razones.

Primero porque de las cosas que hacemos en el día a día las hay fascinantes, de las que no nos paramos a pensar. Por ejemplo, poder coger el móvil y llamar a cualquier persona del mundo es increíble y no nos damos cuenta de su magnitud. Esto es posible básicamente porque las empresas que empezaron a hacer los teléfonos y las empresas que empezaron a construir internet se sentaron y dijeron: vamos a utilizar un estándar. Así, cuando un teléfono de aquí llama a uno de Singapur, por debajo hay un protocolo común que los dos teléfonos utilizan y se entienden y eso consigue que la información llegue. Esto nunca ha sucedido en medicina. En medicina nadie se sentó en el momento en que se vio que la tecnología empezaba a ser emergente y nadie dijo “vamos a hacer un protocolo común para que nos entendamos”. No lo hizo quién debería haberlo hecho, la Organización Mundial de la Salud y todos perdimos el tiempo, un tiempo maravilloso haciendo congresos, repitiendo charlas de un congreso a otro que luego tampoco son públicas y no nos sentamos a definir un estándar para que los datos fluyan y ahí es donde está la génesis de todo el problema, no hay un estándar médico de manejo de información.

(Aitor) No, no lo hay, así que nuestro trabajo es capturar esa información y hacer que las máquinas la entiendan, no podemos esperar a tener la información estandarizada.

Tenemos que apostar y nosotros apostamos por crear un producto, no sabemos si triunfará porque la comunidad no ha hablado para decidir cuál va a ser el estándar que se va a usar y ese es el gran problema, es el gran drama de la medicina, que nadie se sentó en un momento determinado a decir cómo queremos estandarizar nuestros datos. Por ejemplo, en la genómica, que es una disciplina moderna, es un buen espejo donde mirarse. Ahí sí así se hizo, pero si hablamos de cómo codificar un recuento de glóbulos blancos cada uno lo hace de una forma, la mayoría ni lo hacen, o lo escriben en un texto, pero no tienes un valor y en esa parte es muy importante para llegar a ese mundo ideal en el que tenemos todos los datos accesibles y podríamos hacer un montón de cosas.

¿Crees que la Fundación puede llegar a promover algo o agitar un poquito también esta parte para conseguir crear un protocolo estándar de datos médicos?

Eso está muy lejano y nosotros somos pequeñitos. Lo ideal sería tener un protocolo que sitúa el síntoma 1 en la casilla 14 y el síntoma 2 en la 15, pero no creo que nadie sueñe ya con eso. Lo que nosotros podemos hacer es cambiar un poco la situación aplicando Inteligencia Artificial. Dx29 utiliza técnicas de Facebook, Netflix y otros para, usando ese conjunto desordenado de información, crear algo que sea comparable, para ayudar en ese diagnóstico. No hay que intentar reescribir el pasado sino escribir el futuro. Nos vemos pequeñitos, es verdad, pero contamos todo lo que hacemos, no buscamos el éxito sino resolver el problema, y nuestra mentalidad es de compartir y hacer. Ojalá nos copiara alguien mucho más listo que nosotros y con más medios y lo hiciera crecer más aún. Los dos queremos resolver el problema, pero no tiene que ser con nuestra solución, somos una especie rara en este mundo, no firmamos exclusividad, no somos una empresa, las empresas deben proteger la información que generan sus clientes lógicamente y hacer negocio con ella, pero nosotros somos una Fundación sin ánimo de lucro, por lo que las coordenadas con las que operamos tienen que ser diferentes por definición y nuestra misión es precisamente abrir este debate también.

«Es increíble que ahora mismo estés en una ciudad y, si te mueves a otra, tu información médica no vaya contigo»

No sé si llegaremos a definir un estándar nosotros, posiblemente no, pero nuestra misión es contar este problema alto y claro, porque a lo mejor es un problema que no es tan obvio para la mayoría de la gente.

Es increíble que tú ahora mismo estés en una ciudad, aquí en Madrid, y si te mueves a otra ciudad, tu información médica no vaya contigo.  Sabemos lo que hay que hacer, ¿por qué no lo hacemos?, ¿por qué no le damos a cada persona su información y que la persona decida dónde ir y qué hacer con ella? Dar la información como pilas de CDs podría ser sencillo, pero sería inútil. En cambio, si te dan un contenedor seguro, donde tengas todos tus datos de manera ordenada y puedas decidir qué exponer y que no, la cosa cambiaría.

Habéis hablado varias veces del entorno seguro. Los datos de salud son especialmente sensibles, en este sentido. ¿Os ha supuesto muchas barreras la GDPR en el desarrollo de vuestros proyectos?

Quizá también ha sido un pequeño fracaso como sociedad, porque en el fondo cuando los legisladores pensaron en la GDPR, el espíritu de la Comisión Europea fue realmente empoderar al ciudadano con los datos, pero hemos hecho un aterrizaje de esa ley un poco deficiente. Hoy en día lo que la gente recuerda de la ley son los mensajes de las empresas diciendo “acepta, acepta, acepta”, con una explicación súper confusa de lo que estas aceptando. Para mí la GDPR es más bien una oportunidad, no un freno. Tú tienes la capacitación para ir a un hospital y decir “quiero mis datos y los quiero de forma estructurada y digital”. El día que los ciudadanos se den cuenta de eso y vayan a su hospital, ya sea público o privado, da igual, y digan “quiero mis datos” y los gestores de esos centros se vean en la necesidad de dar respuesta a los ciudadanos, que es precisamente lo que se aspira con GDPR, se dará un gran paso.

¿En qué hemos fallado? No hemos capacitado a los ciudadanos para qué hacer con esos datos. Cuando te haces una resonancia y te dan el CD, la mayoría lo tiene en su casa al lado de los DVDs de Winnie The Pooh, y eso no vale nada. Lo realmente bueno y valioso es que desde tus datos emerja el conocimiento al agregarlos con otros.

Actualmente si te hospitalizan los únicos datos que te darán estarán en una copia del informe médico en papel, de digital poco y estructurado menos, pero cuando poco a poco nosotros vayamos pidiéndolo y seamos exigentes sobre la información que deberíamos tener y la forma de tenerla, todo cambiará.

Es curioso que ahora yo pueda tener un teléfono que me permita tener toda mi información en mi nube, con mis fotos y con todos mis documentos en regla y no sea posible tener mis datos médicos. Un ejemplo que uso en las charlas que doy, y que hasta ahora nadie ha conseguido realizar, es lanzar el reto de ver quién me puede enviar en 10 minutos un gráfico de su colesterol. No es pedir algo complicado, no pido la expresión de un gen promotor en un cronograma, no, hablamos de tu colesterol, y hasta ahora nadie lo ha conseguido.

Ya empieza a haber aplicaciones que lo hacen, pero necesita que el usuario le pase los datos y no es sencillo, pero en cambio si tú a un coche moderno le enchufas un lector, al momento sabes lo que ha consumido y todos los parámetros del coche. Este es el contraste que nos encontramos.

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Colaborando con FOUNDATION29

Sí hay gente que lee el artículo y quiere que sus datos aporten al proyecto, ¿cómo puede hacerlo?

En cuanto a la aportación de sus datos, ahora mismo estamos trabajando con dos grupos de pacientes concretos, pacientes con distrofia muscular y pacientes con síndrome de San Filippo. Para que la herramienta les valga como plataforma generalista que cubra todas las enfermedades, sin haber tenido experiencia previa, es muy complicado.

Nuestra estrategia es ir paso a paso y empezar con estas dos patologías, conocer bien sus problemas y encontrar lo que motivaría al paciente a utilizar la herramienta. El problema que nos estamos encontrando es que la gente utiliza la aplicación la primera vez y no vuelve a ella. Es decir, tienes que ser capaz de encontrar la forma de que al paciente le devuelvan algo interesante a cambio de esos datos que están metiendo ahí. Cuando ya seamos capaces de dominar el entorno para estas dos patologías, que además son patologías raras debilitantes mortales bastante complejas, entonces seremos capaces de manejar el resto de los datos para diferentes enfermedades. Pero esto lleva tiempo.

Yo creo que como ciudadanos tenemos que estar vigilantes a que esto ocurra, igual que cuando se secuenció el ADN y ahí tuvimos una pequeña ayuda del destino, estuvimos muy cerca de que la tecnología necesaria para secuenciar el ADN se patentase por una empresa privada y no fuese pública. Imaginaos qué hubiera pasado si hubiese sido así y la información del gran trabajo del genoma humano fuese privada y no pública. Sucede algo parecido con lo que pasará probablemente en salud. El conocimiento gira hacia la captura del dato y es una carrera realmente en la que hay muchos intereses, en las que la empresa privada por supuesto va a querer recoger esa información porque va a ser muy valiosa en el futuro. Como ciudadanos ¿a quién se lo queremos dar?, ¿a una empresa privada o queremos dárselo a un organismo público o a una fundación sin ánimo de lucro que pueda hacer que la información retorne a la sociedad? Es nuestra decisión.

Nosotros no queremos ser generalistas de momento, aunque sea el objetivo de futuro. Nuestra herramienta tiene que servir a las asociaciones de pacientes para diferentes cosas. A algunos simplemente para organizarse, a otros para comunicar y compartir información, etc. Este es el mensaje que lanzamos a la sociedad y ojalá a través vuestro también, con especial atención al diagnóstico, que nos parece algo todavía más importante respecto al manejo de los datos en general, porque hay demasiada gente pasando un infierno para tener un diagnóstico y tenemos posibilidades de rebajar ese infierno o acortar el tiempo para quitarse esa losa enorme que hay en las familias. Ese es el objetivo principal.

Luego estamos trabajando con pacientes en otras cosas, cosas que estamos pensando y haciendo, como la identidad digital, pero lo que realmente necesitamos es que la sociedad entienda que hay una manera de hacer el diagnóstico mucho más rápida y mucho más eficaz, aprovechando el conocimiento de la humanidad y no solo el conocimiento de un especialista y la suerte de haber dado con la persona adecuada. Ahí es donde ponemos bastante más foco.

Estamos planteándonos también a nivel global que no todo el mundo tiene dinero para hacer un test genético. En este sentido se podría trabajar con Médicos del Mundo o con Unicef para hacer un despliegue más rápido, pero de momento vamos dando pasitos seguros. No somos miedosos pero hay que saber que lo estamos haciendo bien para cuando luego vas a cientos de miles estar seguro de que es escalable y sea bien recibido.

Si alguien quiere colaborar con la fundación y tiene una enfermedad sin diagnosticar o un familiar en esta situación, la mejor forma de hacerlo es hablarle a su médico de Dx29 para que lo use. Les animamos a hacerlo.

gema Gema Díaz

daniela Daniela Albero

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