El liderazgo consciente y la paradoja de Neo

Si me preguntasen qué es lo que creo que es más importante de cara al futuro de la humanidad, diría que potenciar el liderazgo consciente de todas las personas. Si somos capaces de empoderar y hacer conscientes a las personas de cuáles son sus capacidades y de todas las posibilidades que tienen a lo largo de su vida, estoy seguro de que la humanidad evolucionaría aún más de lo que lo está haciendo en los últimos años.

Para visualizar esta propuesta, me gusta mucho compararla con la película de Matrix, cuando Neo tiene la opción de tomar la pastilla azul o la pastilla roja. Por un lado, tendríamos la opción de mantener nuestra dinámica de vida con los cambios que se nos imponen, yendo hacia donde el sistema, o la vida, nos lleva. Por otro lado, tendríamos la opción de afrontar nuestra capacidad de poder hacer muchas más cosas y sacar lo mejor de nosotros mismos, con la incertidumbre que ello supone, y aún a pesar de que emociones como el miedo nos embarguen.

Las habilidades que Neo posee en la película no son superpoderes, son capacidades que provienen de valores como el amor, la tenacidad, la confianza o la voluntad de querer construir un mundo mejor. Con esa visión, debemos recordar que todos ellos son valores que podemos desarrollar en nuestra sociedad a gran escala.

Cada persona que «toma la píldora roja» asume el liderazgo de su vida. Y tanto por la influencia en el desarrollo de su potencial, como en el de las personas que lo rodean, supone una gran diferencia de cara a nuestro futuro.

Es muy importante que en el proceso de desarrollo del liderazgo consciente, ayudemos a las personas a construir su propósito, entender qué es lo que de verdad les mueve y conectar nuestras acciones con ello, viviendo una vida más plena y coherente.

La humanidad se enfrenta a nuevos retos de proporciones épicas, como pandemias, el cambio climático, el nivel de endeudamiento global, las grandes diferencias de acceso a bienes y servicios básicos entre sociedades y personas… Para poder afrontar estos retos (globales) tenemos que ayudar a las personas a desarrollar sus propias capacidades y también a ponerlas, al menos en parte, a disposición del conjunto, ya que además hoy en día, por suerte, tenemos espacios cada vez más colaborativos que nos permiten unir y potenciar el talento de las personas.

Trabajando en el mundo organizativo lo veo constantemente de manera muy clara. En los entornos organizativos, al igual que en otros colectivos, el crecimiento de la organización proviene de la suma del crecimiento individual. Si un determinado empleado mejora sus habilidades y obtiene mejores resultados, ayuda a más personas, la organización lo nota y evoluciona. Si somos capaces de ayudar a potenciar este liderazgo consciente entre todos a través de una red de crecimiento y desarrollo continuo en nuestra sociedad, conseguiremos un crecimiento exponencial y una capacidad de evolucionar y hacer crecer a la humanidad a un nivel nunca antes visto. Y aunque la hiperconectividad que vivimos hoy en día tiene sus desventajas, creo que podemos ponerla al servicio de la humanidad en este sentido.

La vida es una encrucijada en la que tenemos que tomar decisiones constantemente, pero estoy convencido de que el camino de una vida consciente y plena, aún a pesar de las dificultades que implique, nos hará mucho mejores, tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Tenemos capacidades únicas con las cuales podemos llegar e impactar positivamente a muchísimas personas. Podemos llevar vidas plenas porque somos capaces de conectar nuestras capacidades con propósitos, pero depende de nosotros y de lo que queramos hacer con nuestras vidas.

Para terminar y después de muchas reflexiones inspiradoras con un gran amigo, me gustaría recalcar y aterrizar un poco más a quién va dirigido este artículo, así como el cómo desarrollar el liderazgo consciente.

En relación al quién, esta es una invitación a todo el mundo. A que todos asumamos nuestra responsabilidad, pongamos en valor nuestras capacidades y tomemos las riendas de nuestra vida. Puede que estemos en diferentes estadios, pero todos podemos mejorar, evolucionar y compartirlo con los demás. No esperemos a que la vida pase, disfrutémosla plenamente y desarrollemos nuestro potencial.

En relación al cómo, hay multitud de caminos y cada uno debe buscar el suyo, pero en mi opinión es importante una reflexión previa y profunda sobre cuál es mi propósito de vida. Una vez lo tengamos claro (lo tengas claro), o al menos una aproximación, preparamos un plan de acción, el cuál puede componerse de diferentes alternativas, todas ellas muy diversas; estudiando y compartiendo conocimiento, participando en foros y aportando nuestras ideas, colaborando en iniciativas de responsabilidad social, ayudando a nuestros entornos o comunidades, cambiando nuestros hábitos y dando ejemplo…

¿Y tú, has elegido ya qué camino quieres tomar?

Carlos Gutierrez
Carlos Gutierrez

2 comentarios en “El liderazgo consciente y la paradoja de Neo

  1. Gracias Carlos por esta fantástica reflexión tan alineada con la importancia de empoderar y generar curiosidad en nuestro entorno y en nosotros mismos. Una vez más me invitas a divagar y reafirmarme sobre mi propósito de vida 🔝🔝🔝

  2. Gracias, Carlos por la reflexión. Es nuestra responsabilidad aclarar nuestro propósito y tomar decisiones conscientes a los cambios que deseamos ver en nosotros mismos y en los demás. Y ser nosotros partícipes de ese cambio en lugar de esperar el cambios de los demás. Creo que como líderes conscientes hay que acompañar y estimular a nuestro equipo y compañeros.

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