Cómo el covid-19 afecta a la seguridad alimentaria de los niños

La crisis sanitaria mundial por la pandemia de la covid-19 está afectando a todas las sociedades del planeta, creando enormes dramas sociales e impactando dramáticamente en la economía de muchas familias. Los bancos de alimentos están más saturados que nunca. Largas e inacabables filas de padres se agrupan para conseguir una ayuda para sus hijos.

Este es el otro drama de la pandemia. Como nos recuerda Oxfam: El mundo se encuentra al borde de una «pandemia de hambre».

La pandemia está aumentando el riesgo de que los niños sufran de inseguridad alimentaria y desarrollen malnutrición, por no disponer de los alimentos de calidad y saludables necesarios para una dieta sana. Para más inri, una alimentación saludable es una de las recomendaciones para ayudar nuestro organismo a plantar cara al coronavirus.

Hoy, por el día universal del niño, quiero hacer eco de la necesidad de protección de la infancia y el derecho de los niños a una alimentación sana, a una escuela de calidad y a disfrutar de su derecho a una infancia segura.

Niveles de inseguridad Alimentaria

Según la FAO con el avance de la pandemia tendremos tres posibles escenarios de aumento del hambre a nivel mundial: 

Escenario 1: 83 millones de personas desnutridas.

Escenario 2: 103 millones de personas desnutridas

Escenario 3: 132 millones de personas desnutridas 

Así, sumando el número de personas con inseguridad alimentaria en el mundo en este momento, el número de personas afectadas por la inseguridad alimentaria en el año 2030 podría ascender a 828 millones de personas en el primer escenario, derivadas de la pandemia del coronavirus y la falta de recursos económicos de las familias por los niveles de desempleo.

La pandemia, el hambre y los niños

Con la pandemia actual los niños son los que más se ven afectados por la falta de alimentos y sufren las consecuencias del hambre. La inseguridad alimentaria afecta a los niños de todos los rincones del mundo; se estima que aproximadamente 370 millones de niños están en riesgo de padecer desnutrición por la pandemia.

Además de la crisis sanitaria, estamos viviendo una crisis económica que afecta a varios sectores de la economía mundial por las restricciones en movilidad, cese de actividades laborales y shock productivo y de demanda, afectando a las familias, dejándolas sin recursos. Esto está afectando especialmente a las familias sin empleo fijos que dependen de trabajos puntuales o temporales para sobrevivir y proporcionar alimentos a sus hijos. Además, hay que recordar que muchos niños se alimentan en los colegios, siendo la única comida que tendrán en el día. con el cierre de actividades escolares en el inicio de la pandemia, fueron muchos los escolares afectados en todas las partes del mundo. En algunos lugares algunas escuelas siguen cerradas, perjudicando no solo el futuro de toda una generación, sino también su salud.

Las comidas escolares tienen especial impacto en la vida de las niñas, en los países más pobres. La posibilidad de una comida para sus hijas hace que muchos padres las envíen a la escuela, liberándolas de los matrimonios tempranos, por ejemplo. Las escuelas se tornan además en un lugar de aprendizaje integral, en un centro de protección a la salud, la nutrición y la seguridad para los niños y niñas.

La malnutrición infantil en tiempos de pandemia

En 2019 la malnutrición infantil sufrió un aumento significativo a nivel mundial, afectando al crecimiento del 21,3% (144 millones) de niños menores de 5 años. El 6,9% (47 millones) sufría de emaciación y el 5,9% (40 millones) de sobrepeso. La desnutrición contribuye a la muerte del 45% de niños menores de 5 años; la falta de los nutrientes esenciales acarrean problemas de salud evitables como la xeroftalmia (falta de vitamina A). Con la escasez de recursos económicos, las familias alimentan a sus hijos antes de nutrirlas. Un paquete de croissants es más barato y alimenta a más personas que un kilo de frutas o verduras.

Una dieta equilibrada debe estar basada en un mix de frutas, verduras, legumbres, cereales y proteínas. Se debe eliminar siempre que sea posible los alimentos azucarados, grasos y salados de la dieta de los niños para evitar problemas de malnutrición y enfermedades relacionadas con el sobrepeso y obesidad, como diabetes, problemas cardiovasculares, tensión alta…

En la situación actual de bajos recursos económicos y desempleo en muchas familias, la preocupación de los padres es alimentar a sus hijos, llevar algo para comer y huir del hambre. Cada día vemos como las filas en los bancos de alimentos y ONGs en España crecen, aumenta la inseguridad socioeconómica y la vulnerabilidad de las familias.

En este documental “Más allá del peso” vemos las consecuencias de los alimentos insanos en la salud de los niños, muy recomendable:

La esperanza mundial

Los niños son la esperanza y el futuro del mundo, proteger la infancia y proporcionar los recursos socioeconómicos, sanitarios, educativos para el crecimiento y desarrollo de los peques es una herramienta fundamental de todas las sociedades implicadas en la protección de la infancia. Trabajemos por un futuro sin hambre y sin inseguridad alimentaria infantil en todos los rincones del planeta.

¡¡Feliz día del niño!!

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